






Los sistemas de control y monitoreo de la calidad de la energía son conjuntos integrados de dispositivos y software diseñados para supervisar, analizar y gestionar parámetros eléctricos clave, asegurando que la energía suministrada cumpla con los estándares de calidad y confiabilidad establecidos.
Estos sistemas son esenciales para mantener un suministro eléctrico estable, seguro y eficiente, tanto en entornos comerciales e industriales como en empresas proveedoras de energía.
Su implementación permite detectar y corregir desviaciones en la calidad del suministro, minimizando riesgos de fallas en equipos, interrupciones operativas y pérdidas económicas asociadas a problemas como fluctuaciones de voltaje, armónicos o variaciones de frecuencia.
En definitiva, constituyen una herramienta crítica para garantizar la continuidad operativa, proteger la infraestructura eléctrica y optimizar el rendimiento de las instalaciones.